Estoy empezando a creer que no es que no pueda olvidarlo, es que no quiero.

Me di cuenta que me estoy tratando de auto convencer de que quiero, tengo y debo olvidarlo pero a la vez hago todo lo contrario.  
Escucho canciones que sé que me van hacer acordar a él. Pienso cosas para poner acá que tengan que ver con él. Me pinto y arreglo cuando salgo del colegio por si llega a pasar devuelta. Entre otras cosas más, todo para por lo menos seguir teniéndolo en mi cabeza, seguir teniéndolo presente.
Hoy mientras escuchaba música pensé:” hoy no me acorde de él” y me puse mal, porque cierta parte de mí se está olvidando y la otra parte no. Hay una parte que quiere y otra que se niega rotundamente.

La razón y el corazón no suelen ir a la par.