Imaginando tus noches ideales llenas de birras¸ minas y puchos hasta el fin.
Imaginando mis noches ideales con flacos que no llenan mi vacío existencial, un tequila a medio tomar y unas ganas de putearte del tamaño de Texas.
Solo quería que me vieras feliz, que te muerdas el labio y que te sangre de la rabia. Que dijeras “que boludo que fui “y que tengas ganas de hablarme, que no puedas olvidarme, que no pares de pensarme y que no dejes de amarme.
Y voy a ir al Rio de la Plata para tirar todos los muertos de mi placar. Tengo que hacer limpieza, el olor a podrido me está carcomiendo la cabeza.