Me hiciste caer y levantar todas las veces posibles para que corrigiera mis errores. Me hiciste llorar hasta la última lágrima que me quedaba para que me diera cuenta que no valia la pena. Me hiciste ver que nada es para siempre y que los amigos de hoy en dia se cuentan con los dedos de una mano y que no cualquiera esta ahí para bancarte hasta las ultimas consecuencias. Me hiciste caer en la monotonía de mi vida, me hiciste ver todo tan claro y oscuro a la vez que se me complico tantas veces que necesite ayuda para salir.



Pero mírame hoy, me serviste para recomenzar y aunque cueste decirlo y muchos no crean mi progreso, me siento bien.
Gracias por todo lo bueno y lo malo


Gracias #VeinteOnce por abrirme los ojos










AÑO NUEVO